sábado, 12 de marzo de 2011

Comentarios de VIDA Y OBRA DE UNA MUJER EMPAREDADA.

Cada uno escriba como pueda, y si en lugar de escribir pinta, cocina, teje, duerme o se dedica a la carpintería es igual. Da lo mismo.

Nadie tiene reglas fijas para nada. Nadie sabe nada. Siempre se busca la respuesta iluminadora pero es inútil.
Estamos condenados a la repetición.

Solo la propia experiencia nos conduce a la sabiduría (si es que buscamos sabiduría).

A diferencia de Onetti, pienso que sí hay que buscar los mensajes dentro de las botellas. Son genuinos, no sufrieron el baño de urbanidad que tienen los escritores esteriotipados de los discursos oficiales y académicos.

Descreo de los concursos y no participo en ellos porque opino que si ganara mi obra tendría que ser destruida, por necesidad y por obligación. Lo que elegirán los jurados será lo conocido, lo prescriptivo, lo que está de moda y hasta harán una apología de lo propedéutico como forma de narrar, repitiendo patrones que ya transitaron geniales artistas anteriores, con inferior calidad.

Me sorprende siempre que entro a leer comentarios en esta página donde abundan los lectores, la cantidad de buenos libros, de magníficos novelistas que encuentran. Debo ser yo, pero a mí me sucede al contrario. La mayoría me aburre, me decepciona. Hay excepciones, claro, pero son tan puntuales y luminosas que de nombrarlas pasaría a ser calificada como una negada a la diversidad de las letras.

Durante muchos años me negaba a leer a los autores contemporáneos y solo leía clásicos recomendados o perdía el tiempo con otras cosas de menor categoría intelectual, que aparecían en diarios, revistas y panfletos. Con el tiempo descubrí que esas letras de relleno de espacio se convirtieron en letras de culto.

Existe una exagerada admiración por el comic, la historieta gráfica con más texto que dibujo, el aforismo que no hace sino decir obviedades, la frivolidad como motor de la lectura, las recetas de cocina elevadas a la categoría de afrodisíaco y el sexo explícito como símbolo del erotismo. La vagina dejó de ser un lirio para convertirse en la vagina.

A mi me parece que sobra mucha letra de Vosotras, Para tí, Paula, Cosmopolitan, Interviu y faltan ideas.

Sobran revistas y falta talento. Pero como el mundo es un mercado y el que vende es el más popular se hacen libros y libros y libros y más libros con fritangas del estilo y algunas de esas señoras y señores hasta ganan premios literarios y planetarios muy bien dotados de euros, por contar anécdotas caseras de sus diarios personales, crear personajes con mucho nombre, buenos apellidos y descripción física pero sin perfiles sicológicos que nos admiren o subyuguen para desentrañar su conflicto y en fin, tocan los temas del morbo que están de moda, con más consejos de abuela Pepa que de literatura espontánea.

Coincido con Juan Cruz en que para empezar a leer a los autores hay que hacerlo por sus cuentos y relatos. Si tiene poesía, también por ahí se podrá avizorar su modo de contar, dado que tendrá una rítmica incorporada.

Si la respiración poética no nos atrapa ¿cómo podremos soportar una larga novela suya, generalmente hecha a base de lugares comunes, reiteraciones innecesarias y demonios conocidos?

Alguien algún día tendría que explicarme, por enésima vez, la diferencia entre correcto escritor, notable o genial, porque parece ser que pocas veces coincido con el gusto de la crítica.

Lu