sábado, 12 de septiembre de 2009

Le envié un respetuoso mail a Ricardo Roa. Sin rencores.

No me gusta oficiar de bruja, pero yo se los advertí con suficiente antelación y los dueños de la palabra, los patrones de la existencia mediática se encargaron de blasfemar en mi contra por una sagrada visión pesimista.

Es que los comportamientos no son aislados ni antojadizos, Marcelo. Operan como en un juego de ajedrez y obedecen a una estrategia premeditada.
Quien pense lo contrario seguirá remando contra la corriente y creyendo que ser un Quijote no vale la pena.


Por qué no tuve respuesta del editor RR seguirá siendo un misterio para mí.

¿Por qué siguen apareciendo en tapa Maradona, Palermo y Messi, con el primer apriete que hicieron los Fernández K. con la AFA y la pauta publicitaria, y que fue contra Clarín y contra todos los ciudadanos, seguiremos ignorándolo.


Hasta que alguien por fin, se decida a llamar a las cosas (y personas) por su nombre esto irá de mal en peor.


Lu
(como dijera el poeta: con el puño lleno de verdades)


Lu

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