lunes, 27 de julio de 2009

a civilización y barbarie

Al fin, el poder político y mediático ha comenzado a reconocer que algo está sucediendo y que ellos no están exentos de ser alcanzados por la inequidad y la decadencia.

Y sostengo, de modo enfático, que el futuro llegó, y que continuar tal como lo estamos haciendo es mejor que quedarse a mirar pasar la película de nuestras vidas, por una ventanita de tv.

Tardaron demasiados años en descubrir que sin atenernos a la Ética y al compromiso para la Verdad todo irá empeorando. Hasta al Papa le quebraron la muñeca y Sarkozy tuvo que ser hospitalizado por el miedo.

¿Escandaloso?
No quieran saber la que estamos montando.

Por fortuna, las cacerolas digitales se animaron a hacer la revolución hace varios años: foros, blogs, páginas web, comentariados. Una batería novedosa al servicio de la comunicación humana y la opinión pública sin intermediarios diligentes enriquecidos por el fraude y la omertà.


No fue necesario que el papaíto manda-fruta podrida, venga a darnos de comer en la boca, o tuviera que hacer un diagnóstico apremiado por las circunstancias, un dictamen, como es de esperar, que resultará inservible a la hora de los poner las fuentes sobre la mesa.

Tras varios años de amordazamiento y dadas las circunstancias de imposibilidad material de blanqueo de etiqueta negra
-proscripción de la CIA- que a Cristina le consta como testigo presencial, me veo obligada a explicar en primera persona lo que nos hicieron a todos los latinoamericanos, no solo a mí y a mi familia sino al ingenuo consumidor de noticias de agencias mayoristas que contaban novelones de ficción inspirados en las primeras décadas siglo XX.

El desamparo es no tener en quienes confiar.

Ahora, en un nuevo espacio virtual intentaré dar soluciones concretas que descarten cualquier previsión egocéntrica, de soberbia dictatorial o de carácter mezquino y con el permiso que me dan generosos bloggers, lo iré plasmando y reproduciendo en sus casas amigas.

¿Quien le pondrá el cascabel al gato?, se preguntan los incrédulos.

¿Quien va a ser?
Nosotros.
Los pueblos pacifistas, ricos, cultos y organizados que aprenderemos a hacer valer nuestro derecho y nuestro lugar con una nueva imaginería metódica, libre de eufemismos maquiavélicos.

La Revolución Social, ya está en marcha.


Lu


El arte es una herramienta sumamente valiosa para lubricar nuestra libertad de conciencia.


Cris: contamos contigo.

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