sábado, 30 de mayo de 2009

Esta crónica bien podría aplicarse al escándalo que se produjo frente a la sede del Racing Club, el viernes pasado, cuando encaré directamente a Solá y Mónica López, con una inocente pregunta delante de cien periodistas, cameramen y vecinos zonales.


- Estoy proscipta por la CIA ¿usted puede hacer algo al respecto?



Los motivos y el escándalo de un fútbol limpio como el mío los hace sonreír, envalentona al personal. Son jueguitos bien estudiados. Estrategias para lograr un acercamiento que parece imposible con la valla de defensores que mandan los servicios serviciales para impedir los goles que meto "con la mano de Dios".

A mucho tonto blableta como Hugo y los ninguneadores oficiales: cuervos y estudiantes, académicos camorristas, zeneises de la Mesa de los Doce colegiados en Propagando 2 (sub/liminal), millonarios borrachos de tablón y tablita... les parecerá muy extraño que una señora patee todos los penales mientras ellos miran desde la tribuna del tribuno sin tribunal como se construye un pensamiento independiente, pero no rojo.


Y ahora a cantar con el chavo del Rey:

"Sigue diciendo por ahí,
Que ya no volverás conmigo,
Que te olvidaste ya de mí,
Que ya no somos ni amigos.

Engaña a todos: que más da,
Me importan poco tus mentiras,
Cuando yo quiera has de volver,
Cuando yo quiera has de volver,
Aunque tú digas lo que digas.

Cuando yo quiera has de volver,
Si todo está en que yo decida,
Cuando yo quiera has de volver,
Pídele a Dios que te lo diga.

Porque aunque trates de olvidar
Nunca podrás porque tu vida
La tengo toda en mi poder
Y si no has vuelto es porque
Yo no he querido todavía.

Cuando yo quiera has de volver,
No serás tu quien lo decida,
Cuando la gana a mí me dé,
Tú volverás cuando yo diga.

Porque aunque trates de olvidar
Nunca podrás porque tu vida
La tengo toda en mi poder
Y si no has vuelto es porque
Yo no he querido todavía.



Lu
La Revolución caminando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario